Señales Extraterrestres?: Falsa alarma

En un reciente artículo publicado en la revista británica de divulgación científica NEW SCIENTIST (1 de septiembre de 2004) se anuncia que los científicos de la Universidad de Berkeley, que operan el proyecto SETI@home, habrían encontrado una señal de origen extraterrestre.
Una gran cantidad de medios locales se hicieron eco de dicha información (Diario Clarin 03/09/2004).
Sin embargo, la historia es absolutamente incorrecta. De acuerdo a Dan Werthimer, director del proyecto SETI (búsqueda de inteligencia extraterrestre) de la Universidad de Berkeley, la noticia se generó debido a una mala interpretación del periodista
que escribió la nota en NEW SCIENTIST. Aseguró que las citas de los científicos de su grupo en dicho artículo fueron tergiversadas y colocadas fuera de contexto para generar una falsa noticia.
El programa SETI de la Universidad de Berkeley, que se conoce como SERENDIP, opera desde hace varios años utilizando el mayor
radiotelescopio del planeta Tierra, una antena parabólica de 305 m localizada en la isla de Puerto Rico.
Las señales luego de ser analizadas, en tiempo real, por una supercomputadora de un centenar de millones de canales,
es grabada en cintas. Luego de un tiempo, la información almacenada es distribuida en millones de PCs en todo el mundo
a través de Internet.
Un protector de pantalla instalado en cinco millones de computadoras personales analiza una fracción de cada señal grabada con
muchísimo más detalle que el realizado durante la detección original en el observatorio de Arecibo.
En el caso de la supuesta señal extraterrestre anunciada por NEW SCIENTIST, dos computadoras personales independientes
habrían encontrado patrones en el mismo sector del cielo que indicarían la presencia de una señal artificial.
Lo que el periodista no comprendió correctamente fue el hecho que cuando se analizan billones (un diez seguido por doce ceros)
de señales por año, suele ser muy frecuente que los análisis realizados por el proyecto SETI@home muestren este tipo de patrones. Diariamente se analizan 15 millones de señales, cada dos o tres días aparecen señales que parecerían satisfacer los criterios de artificialidad buscados.
Lo que se suele hacer es seleccionar los mejores candidatos de esos billones de señales analizadas y volver a apuntar los radiotelescopios a las mismas
regiones del cielo donde estas señales aparecieron por primera vez. Hasta el momento en ningún caso esas señales volvieron a aparecer. Esas centenas de candidatos
anuales terminan siendo simplemente interferencias terrestres localizadas en cercanías del radiotelescopio o interferencias generadas por el propio sistema detector.
Debemos considerar que estos radiotelescopios son tan sensibles que son capaces de detectar la energía equivalente de una bombita de 25 watts localizada en el planeta
Plutón que se encuentra a 5800 millones de km de la Tierra.
En los últimos 40 años se han desarrollado un centenar de proyectos SETI en una docena de países.
En el presente solo se realizan observaciones radioatronómicas para la búsqueda de vida inteligente extraterrestre desde Argentina(IAR), Australia, EEUU e Italia.
Hasta el momento no se ha encontrado ninguna evidencia de existencia de señales artificiales extraterrestres ¿Estamos solos en el Universo? Aun no
lo podemos afirmar. El problema que los científicos deben resolver es equivalente a buscar una aguja de coser en un pajar…
pero cuyo tamaño es equivalente a 36 veces el volumen del planeta Tierra.
Hasta el presente solo se ha explorado un 0,00000000000000001% del tamaño de dicho pajar.
Lic. Guillermo A. Lemarchand
– Coordinador del Proyecto SETI en el Instituto Argentino de Radioastronomía (Conicet)
– Académico Correspondiente de la Internacional Academy of Astronautics (Paris)
(Septiembre 2004)

Publicado en Novedades, 2004.

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