Breve Reseña Histórica

Orígenes de la Radioastronomía

Un ingeniero de la Bell Telephone Laboratories, Karl Jansky, estudiando la naturaleza de los ruidos que perturbaban las comunicaciones en ondas cortas, y trabajando con una antena direccional y un equipo receptor para l=14.6 metros, descubrió en 1932 una intensa fuente de ruido en una determinada zona del cielo. Del estudio sistemático de la misma notó que la señal, con la misma posición de la antena, se repetía aproximadamente cada 23h 56m.

La fuente de ruido debía ser exterior al sistema solar, ya que dicho período corresponde justamente al día sidéreo (23h 56m 04s).
Jansky había observado el centro de nuestra galaxia, realizando así la primera observación radioastronómica y estableciendo las bases para una nueva forma de estudiar el universo.

Sin embargo, este descubrimiento no fue considerado importante para la empresa en la cual Jansky trabajaba, aunque sí lo fue para el ingeniero y radioaficionado Grote Reber quien, años más tarde (1940), construyó en su casa la primera antena dedicada a fines astronómicos con un reflector parabólico, introduciendo asi el diseño que adoptarían en lo sucesivo, básicamente, todos los radioobservatorios.
Con dicha antena parabólica de 9.6 metros de diámetro y un receptor para 160 MHz (l=1.87 metros) pudo trazar el primer mapa radioeléctrico del cielo.
Posteriormente, con el progresivo desarrollo de la tecnología, se mejoró el poder resolvente de las antenas y la sensibilidad de los receptores, y paulatinamente el interés de los astrónomos fue volcándose hacia este nuevo modo de observar al cosmos.

La Radioastronomía en la Argentina

La radioastronomía en Argentina se inicia en 1958, cuando se instaló en la Facultad de Agronomía en la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) un interferómetro solar en 86 MHz y a su vez se creó la Comisión de Astrofísica y Radioastronomía (CAR).
Al crecer el interés y debido a la posición privilegiada del país, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la UBA deciden en 1962 crear el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) cuyas funciones serían: promover y coordinar la investigación y desarrollo técnico de la radioastronomía y colaborar en la enseñanza. Científicos e ingenieros viajan al exterior para perfeccionar sus conocimientos y adquirir experiencia en técnicas de observación de la línea de 21cm.

La Carnegie Institution of Washington (CIW) colaboró desde el principio enviándo las partes de la primer antena con su receptor de 1420 MHz.

En noviembre de 1963 se inician los trabajos de construcción de la antena parabólica de 30 metros de diámetro (tarea que lleva tres años) en el Parque Pereyra Iraola a 20 km. de la ciudad de La Plata (Buenos Aires), simultáneamente con las obras civiles necesarias para alojar los laboratorios, talleres, sala de control, oficinas, etc.

El 11 de abril de 1965 se detecta, en forma experimental, por primera vez la línea en emisión del hidrógeno neutro en la frecuencia de 1420 MHz (λ=21 cm.) y el 26 de marzo de 1966 se inauguran oficialmente las instalaciones del Instituto Argentino de Radioastronomía .

Unos años después comienza la construcción de la segunda antena. El equipo receptor original, utilizado con la Antena I, fue reemplazado por uno más moderno, utilizando un amplificador paramétrico, provisto tambien por la CIW .

Para la Antena II se construyó en el IAR , poco después, un receptor para el continuo en 21 cm, con la colaboración del Max-Planck Institut für Radioastronomie de Bonn (MPIfR) .

Finalmente, en 1992 se instaló un nuevo receptor para usar con la Antena I, el cual fue construido en el MPIfR, por ingenieros del IAR. Este receptor, que puede sintonizarse en 1420 MHz y en 1670 MHz, incorpora técnicas criogénicas enfriando al mismo con He líquido para disminuir el ruido interno.