Radiotelescopios

Un radiotelescopio está formado por tres partes fundamentales: antena, receptor y sistema de adquisición y procesamiento de datos.

El sistema de posicionamiento de la antena dirije la misma (“cala” en la jerga astronómica) a la posición que se desea observar, y el reflector principal de la antena recolecta la señal proveniente de esa zona

El receptor radioastronómico es el encargado de tomar la energía suministrada por la antena y de acondicionar la misma a niveles y frecuencias adecuadas para su registro.

La adquisición y procesamiento de datos se realiza mediante un sistema de computación dedicado.
El Instituto cuenta con dos antenas parabólicas de 30m. de diámetro cada una. Cada reflector parabólico consiste de una estructura central de acero que soporta costillas de aluminio sobre las cuales se ajusta una malla de acero perforada. El peso aproximado de cada antena es de 30 toneladas.
Cada una de las antenas posee dos sistemas propulsores para moverlas en ángulo horario (t) y en declinación (d). En cada caso se utiliza un motor de 2 HP, para posicionamiento rápido, y otro de ¼ HP para movimientos lentos. En el caso del movimiento en ángulo horario, éste último permite, moviendo la antena hacia el oeste, seguir el movimiento aparente de las fuentes en el cielo debido a la rotación terrestre.

La resolución angular (en λ=21cm) es de 30 minutos de arco y el seguimiento horario de las radiofuentes puede efectuarse durante 4 horas (máximo permitido por el movimiento este-oeste).

En los focos primarios de las antenas se encuentran los receptores. En el caso de la Antena I el receptor es criogénico refrigerado con Helio gaseoso a 15K (-258°C).

Antenas: Dos antenas parabólicas de 30m de diámetro
Cobertura del cielo: – 90° < d < – 9.1°
Seguimiento: Cuatro horas en ángulo horario- 30° < t < + 30°
Transiciones observacionales: 1420 MHz (HI)
1612, 1665, 1667, 1720MHz (OH)
3.300MHz (CH)
Líneas de recombinación
Resolución angular: 30′ (1420 MHz) y 15′ (3.3 GHz)

En la Sala de Control, que está ubicada entre las dos antenas, se controlan los movimientos de las mismas, y se procesa la señal que llega de los cabezales de los distintos receptores.